40 años no es nada

“Dicen que escapó de un sueño en casi su mejor gambeta”, citó alguna noche sin sueño Ciro Martínez, ex líder de Los Piojos. Cuanta razón en tan pocas palabras, la elocuencia de la poesía resume la vida del jugador más grande entre los grandes. Aquel enano enrulado que añoraba en su casa de Villa Fiorito jugar en primera y alguna vez ganar un mundial con la selección argentina. Ese pibe que el día de su debut viajó en tren sin saber que iba a debutar y que tiempo después formaría parte del cuerpo, alma y hasta piel de millones de fanáticos desperdigados por el mundo. Un pibe que crecía con la inocencia de un futuro sin destino, incierto pero lleno de esperanza de que algún día su nombre haría temblar todos los estadios, un sueño casi imposible de concretar, un mito qué tal vez nunca se hubiese cumplido si no fuese por la garra que lo caracterizó toda su carrera. Hoy, pero hace 40 años, pisaba el verde césped profesional un tal Diego Armando Maradona, que daba los primeros paso de una caminata que iba a ser más larga y gloriosa de lo que algún día soñó en su casa en una villa más que alejada del barrio que lo vio debutar.

“Que a los poderosos reta y ataca a los más villanos, sin más armas en la mano que una ‘diez’ en la camiseta”, continúa en la prosa Ciro. Y que poco lejos de la realidad está, que con un número en la dorsal del Napoli, Boca, Argentina y el Barcelona, entre otros, nos haya dado una alegría contra los ingleses que impunemente les habían sacado la vida a miles de jóvenes inocentes, esa victoria y esos dos goles no l
e devolvieron la vida siquiera las islas del sur helado pero no tengo duda maradonade que se
dibujó una sonrisa en todos aquellos que tuvieron que combatir en una guerra sin sentido. Que aquel petiso movedizo haya generado al menos una sonrisa en las caras de los combatientes que veían como hombres de piel y hueso caían como muñequitos de madera ante un 10 intocable. Aquellos “villanos” que eran derrotados con una pelota pegado a una zurda que pintaba el verde césped.

En la actualidad se habrá mandado sus cagadas, se habrá equivocado como cualquier ser humano, o acaso ¿ustedes son perfectos?, ¿nunca tomaron una mala decisión? Un loco lindo cordobés, Rodrigo, citó: “Si Jesus tropezó, porque él no habría de hacerlo”. Tal vez es más difícil de lo que creen ser Maradona, creo que nadie podría ocupar su lugar mejor que él. Disculpen pero “si yo fuera Maradona, viviría como él”.

Muchas gracias

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s